jueves, 24 de noviembre de 2016

TRIÁNGULO DE STRATHCLYDE


Según la teoría del dominio social, el acoso escolar se plantea como una forma de obtención de estatus social por parte de los agresores dentro del grupo de clase. Desde este punto de vista las conductas agresivas formarían parte de los recursos utilizados para obtener una buena posición por parte de los agresores entre los iguales y  podría ser contempladas de un modo positivo por el resto de compañeros . Teniendo esto último presente, el modelo del triángulo de Strathclyde explica el acoso escolar como un proceso grupal dinámico con una serie de etapas desde un estadío inicial hasta el momento en el que se consolida como un caso. En las siguientes figuras se explica el fenómeno desde esta perspectiva.  

FIGURA 1. En esta figura, se representa un hipotético grupo de clase a principio de curso (por ejemplo en 1º de ESO de un centro público) cuando todavía no se han establecido vínculos de amistad o de afinidad social sólidos entre los estudiantes. Bajo estas circunstancias, todavía existe una falta de estructura en el grupo. En algunos grupos de clase suelen encontrarse estudiantes con un perfil más agresivo. Este tipo de alumnado tiende a utilizar diferentes estrategias de dominio para conseguir una serie de recursos sociales en el grupo (para lograr estatus entre sus compañeros, para formar un grupo a su alrededor o como simple descarga emocional).
FIGURA 2. Este tipo de alumnado con un perfil más agresivo, comenzará a probar o tantear a algunos de sus compañeros, llevando a cabo alguna 'broma', burla, etc. Si la situación no produce en compañero objetivo o diana un cambio emocional (ej: miedo, vergüenza) la 'broma' o burla no habrá funcionado. 

FIGURA 3. Entonces, probará con otro compañero. Si en este segundo caso tampoco funciona, bien porque este estudiante no ha respondido como esperaba el agresor o bien le ha contestado o mostrado algo de agresividad, entonces, seguirá intentándolo con otros.

FIGURA 4. Finalmente el estudiante agresivo, encontrará a aquel estudiante que encaja con sus objetivos. Alguien que se asuste o pierda el control cuando el estudiante agresivo se burle de él. Esto podría desembocar en una risa compartida y probablemente un acercamiento de varios estudiantes hacia el que ha comenzado la burla.


FIGURA 5. La existencia de un grupo dentro de la clase que haya comenzado a cohesionarse a partir de realizar conductas agresivas hacia otros compañeros, puede generar incomodidad en el resto de estudiantes que se encuentren todavía fuera de un grupo.



FIGURA 6. El resto de estudiantes que no se sientan a gusto con los incipientes episodios de acoso escolar tenderán a formar sus propios grupos en torno a líderes más positivos. Con este último tipo de movimientos se consolidará el aislamiento de la potencial víctima.

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